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El Barroco

El Término barroco: la palabra Barroco parece venir del vocablo “Barrueco” con que son designadas en español y en portugués las perlas irregulares. Para evitar confusiones aclaremos algunos sentidos en que suele tomarse este término.


  1. Muchas veces se ha creído que el barroquismo era un fenómeno patológico de desviación, de anormalidad, de mal gusto. El que tal aceptación se considere hoy impropia, no impide  que la palabra siga reteniendo ese empleo.

  2. En cierto sentido, hay a través de toda la historia de la literatura una corriente barroca, paralela a otra más o menos estrictamente clásica; en el barroco que se encuentra en ciertas formas medievales y en obras modernas. oponiéndose a lo que llamaríamos arte exacto, perfecto conocedor y dispensador de sus medios, el barroco se propone asombrar y sacudir al lector.

  3. Con frecuencia, en la evolución de una doctrina literaria o de un género es dable distinguir tres etapas: la última sería la barroca; las dos primeras una de formación y otra de apogeo. Se trata entonces de un fenómeno constante en la evolución de los estilos, de una forma final que resurge periódicamente en distintas trayectorias artísticas y así se habla de un barroco antiguo romano y de un barroco gótico.

  4. Se reserva también el nombre de periodo Barroco para designar una época particular que abarca gran parte del siglo XVII. En esta acepción lo tomamos nosotros y podemos comprobar que el estilo barroco y el clasicismo francés son los dos fenómenos que dan, sucesivamente, carácter a esa centuria.


Montes de Oca, F., 1974. Literatura Universal. 8th ed. México, DF: Editorial Porrua, p.155.









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