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Características del Barroco

Las formas básicas del barroco, son fundamentalmente las mismas del renacimiento. Los artistas han asimilado las enseñanzas de los clásicos y emplean los mismos recursos, aunque el criterio no se ajusta ya a los viejos cánones. En un edificio barroco los antiguos elementos carecían de la función esencial con que fueron concebidos en el renacimiento y ocupan un lugar puramente decorativo y ornamental. En las obras literarias las normas de los modelos grecolatinos, son superadas por un intimo desasosiego y por las exigencias de un público ávido de novedades.

De ahí que adquiera una capital importancia de ingenio personal y la originalidad se convierte en una de las máximas aspiraciones. A la anterior ponderación sucede una inclinación decidida a prescindir de toda mesura; la expresión artística se desorbita fácilmente tomando caracteres hiperbólicos. El barroco rompe con las líneas básicas del estilo actuando, no según un modelo, sino según un impulso personal, caprichoso; además acumula los elementos y los recarga en demasía. Ya no se ve ls elegancia en la claridad y en la naturalidad claridad, sino en la artificiosidad y en la afectación. A lo sencillo se opone lo complicado, a lo estático lo dinámico, a la insistencia en los viejos motivos clásicos, lo inesperado y sorprendente; el resultado es un arte expresivo, pródigo en contrastes, lleno de violentos estímulos y de excitantes sorpresas.


Montes de Oca, F., 1974. Literatura Universal. 8th ed. México, DF: Editorial Porrua, p.156.




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